Cuando buscamos a alguien…

¿Cuando buscamos a alguien… qué buscamos exactamente? ¿Buscamos a una persona real, de carne y hueso, una vecina, una compañera, alguien que conocemos?  ¿O perseguimos acaso una quimera, una ilusión, una sombra, un sueño que tuvimos o que esperamos tener?

No es que haya nada malo en estar solo. Mucha gente vive sola por elección. Aunque a veces no puedo evitar la duda. ¿Es… realmente una elección? ¿Quieren esas personas vivir solas? ¿O es la imposibilidad de encontrar a alguien lo que les empuja a decidir que no quieren hacerlo? Si realmente la decisión se toma por propia voluntad, de forma libre y sin autoengaño, no hay nada malo en estar solo. Es una opción tan respetable y buena como cualquier otra. Pero a muchas personas, la opción de vivir solas les parece… bueno, solitaria. Y es en esos momentos cuando pienso…

¿Qué buscamos en realidad? Porque quizá tengamos un listón demasiado alto, demasiadas exigencias. Quizá vivimos esperando a nuestra media naranja… y nuestra media naranja no existe. O sí, pero no la conoceremos nunca. O quizá sea la idea de la media naranja lo que es un engaño, como afirmaban aquellos carteles.  Quizá el auténtico amor no se encuentra en la persona ideal e idealizada. Quizá sólo puede encontrarse en personas reales, en las que cruzan nuestra vida cada día. Pero… ¿nos conformamos con esa persona real? ¿O nos pasamos la vida entera pensando en esa otra quimera? Quizá pensemos cada día que aún podemos encontrarla, o quizá nos acabemos resignando a su inexistencia. No lo sé…

Pero, en conjunto, todo me parece un gran engaño. Una conspiración política, o divina, o religiosa, o ética, o moral o filosófica. Un grupo de engranajes girando en nuestra contra. Y el sentimiento no parece proclive a desaperecer. El tiempo no parece estar de nuestro lado. Cuanto más viejos, más experiencia, sí, es cierto. Pero cuanto más viejos, más ardua parece la tarea. Y lo que nos rodea es casi una burla, un deliberado intento de minar la moral. Parece que ya nadie busque a nadie, porque todos se han encontrado.

Y después de todo esto, me pregunto. Si buscamos algo… ¿qué buscamos?

Busco a alguien que… Alguien en quien pueda confiar. Alguien fuerte, alguien… en paz consigo mismo. Alguien mejor que yo. Alguien que conozca… lo peor de mí y aún así me quiera.

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Acerca de Tatherwood

Viajero nostálgico
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