Perdido en la inmensidad

Hace algunos años, en las vacaciones de verano, salimos mi familia y yo de casa para empezar el caluroso agosto en el coche camino de Andalucía, donde viven algunos familiares. El viaje a través de España fue largo, aburrido en su mayor parte, pero hubo un par de momentos que siempre atesoraré.
Uno de ellos tubo lugar un día como otro cualquiera. Habíamos salido de Madrid ese mismo día y yo, cansado de siempre lo mismo, había decidido dormir mientras era de día para poder aguantar despierto hasta bien entrada la noche. Por algún motivo que aún desconozco, lo conseguí… Esa madrugada, pasadas las tres, nos encontró en una carretera con un tráfico irregular, casi desganado, tan fluido que los mandamases habían decidido que no valía la pena gastar en iluminación durante un tramo nada desdeñable.
Aquella madrugada, a decenas de kilometros de cualquier foco de población, contemplé, como tantas otras noches, el cielo nocturno sobre nuestras cabezas, pero esa ocasión era especial. En esa ocasión no me descubrí mirando un manto de oscuridad más grande que el propio mundo; me desubrí mirando un manto azul marino cuajado de puntos blancos, cual adornos tejidos con el mayor de los cuidados a una fina capa de seda. Aquella madrugada vi, por primera vez desde que tengo memoria, las estrellas… Fue una de las cosas más preciosas que jamás he visto…

Hoy día avanzamos por nuestro camino tan ocupados, tan concentrados en cualesquiera que sean las ocupaciones que creemos tener, que olvidamos mirar a nuestro alrededor. Médicos, jueces, conductores, profesores, estudiantes… todos estamos demasiado ocupados para parar, para volver a empezar. Tenemos miedo de bajar el ritmo, ya que si lo hacemos podemos darnos cuenta del sendero de errores que dejamos a nuestras espaldas, y por ello seguimos avanzando cada vez más rápido. Todos acabamos sumidos en un mar de sombras, o lo que es peor, en un mar de resplandores, donde la fresca penumbra ha sido desbancada por el progreso. Las noches de ciudad son más luminosas que los días en el campo, el Sol ha encontrado un poderoso enemigo en la evolución, y nosotros hemos olvidado cuándo fue la última vez que dormimos sin el aguijonazo de una farola pinchando nuestra retina. Y, así, tratamos de dormir rápido, alejando esa molesta luz, para a la mañana siguiente poder recuperar nuestra veloz carrera, volviendo a perder de vista lo que nos rodea.
Y tal vez sea mejor así, ya que aquellos que se paran se dan cuenta de lo irremediable de la situación, de lo perdidos que estamos… Aquellos que se detienen y lanzan su grito a la oscura noche, no tan oscura desde hace muchos lustros, se dan cuenta de que por más que griten, nadie oye su voz en medio de tamaña explosión de luces.

Y aquí estoy yo, un tipo tan normal que no es corriente, en una noche cualquiera, tan oscura como las demás, desvariando sobre nada ya que, en realidad, todo lo que escrito tiene, como mucho, un absurdo sentido surrealista. Pero hacía ya tiempo que las noches oscuras me atrapaban, sin dejarme concentrarme y relajándome a un tiempo, creando esa intranquilidad que no sabría explicar, y no podía evitar una larga mirada al cielo nocturno antes de acostarme. Y en mitad de esa larga mirada me daba cuenta de lo insignificante que soy, de lo poco que importa mi existencia. Es en este momento, mientras miro un manto de oscuridad, cuando me doy cuenta de que tengo por compañera la soledad; es en este momento, mientras miro un manto de oscuridad, cuando me doy cuenta de que estoy perdido en un mundo demasiado grande para mi… Del mismo modo que estoy perdido en este otro mundo que es Internet, un mar mayor de lo que la imaginación podría jamás abarcar, lanzando mensajes en botellas que nadie leerá…

Supongo que, a veces, escribir es, simplemente, hablar con uno mismo…

Anuncios

Acerca de Tatherwood

Viajero nostálgico
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Perdido en la inmensidad

  1. Fernan dijo:

    Tio, eres un maldito artista, avisame cuando este listo tu primer libro jaja

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s